La verdad

"Recordarás cuándo empezamos a hablar de la verdad. Era el año 2001 y yo estaba escribiendo mi primer diario sobre los diarios. Llevaba como armas seminales Los verdaderos pensadores de nuestro tiempo, de Guy Sorman, un libro casi remoto del que oí hablar por primera vez a Sergio Vila-Sanjuán, que ya desde joven había leído a los verdaderos; Verdad y mentiras en la literatura, de Stephen Vizinczey, el libro del incendio (ardí vivo con él y sería el que salvase del tópico) e Imposturas intelectuales, de Jean Bricmont y Alan Sokal, los únicos autores que han entendido sin cuento la verdad de la mentira. Desde hacía tiempo daba clases en la universidad. Cuando el primer día le decía a los niños que la verdad existía y que era una, aunque puede que rota en múltiples trozos (Josep Carner), contestaban que en todas las otras aulas les habían dicho lo contrario. Y eran clases de periodismo. En cuanto al ambiente intelectual, qué decir. Lo más fino que oía al pasar era positivista ilógico. Pero los epítetos derivaban rápidamente hasta el realista ingenuo. Y al cientificista. El de esta palabra era un momento mágico: '¿Y cómo creéis que pueda darse un exceso de ciencia?, replicaba en subjuntivo'. Los jóvenes profesores de literatura se apretaban una espinilla y fluía el pus del psicoanálisis. Citaban a Feyerabend los días pares y a Kuhn los nones, y remataban, barriendo para su polvorienta casa: 'La ciencia es solo otro relato más'. La verdad era entonces una grosería intelectual y un rasgo sospechoso y desagradable de rigidez ética".

Fuente: Arcadi Espada.

Cuba y el miedo

"Más que una isla, Cuba es una burbuja. En México, el murmullo constante de la noticia nos persigue. El griterío de los medios de comunicación, las redes sociales, las manifestaciones y las protestas nos cubre aunque no queramos. Ese coro no existe en Cuba. Las televisiones en las casas y los restaurantes están sintonizadas a la emisora estatal, que repite historias de hace años, partidos de béisbol de días atrás o los noticieros oficiales, que tienen mucho de lo segundo y poco de lo primero. La radio es lo mismo, con el refugio no menor de la música. El Internet existe, pero solo en algunos puntos “WiFi” de la ciudad –parques, escalinatas afuera de hoteles o cines – hasta donde llegan cientos de cubanos cada día a conectarse después de comprar tarjetas que duran una hora exacta y cuestan el equivalente a dos dólares (un cubano gana, en promedio, entre doce y quince dólares al mes). Una hora de mundo a cambio de 15% del sueldo mensual. De ahí en fuera, solo la burbuja".

Fuente: León Krauze.

Marketing

¿Tienes una solución a todos mis problemas? Perdona, no tengo tiempo. AdBlock on y anuncios silenciados, nada que yo necesite, mi default es ignorarte. ¿Guerrilla strategy? Todos lo dicen pero nadie lo hace. ¿Content marketing? No puede encargarse el becario. «The consumer is not a moron. Don’t insult her intelligence». Sigue el consejo de Ogilvy—si no operas en política. «Tell the truth. But make the truth fascinating». Showmanship, dramatizar la propuesta, mis estudiantes recuerdan los cuentos, olvidan los datos. Storytelling y vínculo emocional, el cerebro humano funciona en narrativa, racionaliza ajustando a su visión idílica. La publicidad introduce un nuevo relato, el mensaje que quiero escuchar. Crear, preguntar, insistir y cobrar, el funnel (teoría del embudo) analiza el porcentaje de dropouts. No busques atajos—no existen, estrategia de conversión a medio plazo, no pido mail en la primera cita, sucias intenciones del pop-up. «Descárgate mi ebook: 101 técnicas para fidelizar». Vas muy salido, muestra menos necesidad. Errores web: testimonials de teletienda y diseño sin hilo argumental, texto no relevante, tampoco sabría decirte qué estás vendiendo. Explica el problema, describe tu respuesta y cierra la transacción. Aprovecho para promocionarme en copywriting. Estoy interesado en agencia de publicidad o proyecto start-up. Contrátame si crees que puedo ayudarte.

Fuente: Joan Tubau.