Entrevista a Félix de Azúa, 6 de febrero de 2008

Entrevista a Félix de Azúa.



La entrevista trata temas variados, la filosofía, el arte, las guerras, los nacionalismos, el franquismo, la globalización, etc.

Hay muchas ideas interesantes que desgrana Azúa, a continuación escribo algunas:

En el tema del arte dice que siempre lleva al fracaso, al no existir una obra perfecta, indicando que en eso está la gracia.

Al referirse a las utopías las relaciona con movimientos juveniles, indicando que se ha de tener cuidado con esto porque muchos totalitarismos se han apoyado en estos movimientos, por ejemplo el nazismo.

Cuando habla de la guerra, y significando que es un horror, plantea que es mucho menos dañina una económica que una ideológica.

Señala como se crea un pasado idealizado que nunca existió como defensa a los avances de la sociedad, en clara referencia a los nacionalismos.

Indica que la transición española tuvo el error de la construcción del estado de las autonomías, qué no era más que el reflejo de los localismos de España, eso de mi pueblo es el mejor, donde mejor se come, se vive, etc.

Habla de esas supuestas tradiciones milenarias que fueron inventadas hace no más de 150 años.

Cuando habla sobre la vida indica que la misma significa ir traicionando nuestras identidades, dice que la identidad es una condena. Un ser humano es alguien capaz de no depender de donde ha nacido, de quienes son padres, de si es de buena o mala familia, de si habla esto o aquello, etc.

Indica que cuando alguien busca por escritos nacionalistas se encontrará con que los mismos son los de los nazis, fascistas, falangistas, carlistas.

Dice que el pensamiento nacionalista no existe porque no hay pensamiento, es un oxímoron.

Indica que en la dictadura Cataluña y el País Vasco eran los bastiones, desde el punto de vista económico, fomentando las inversiones en esos territorios. Las dictaduras viven del dinero.

También comenta que los opositores a la dictadura eran la excepción, similar a los que ahora se oponen al nacionalismo. La gente no era franquista, simplemente estaban acomodados a la situación. Similar a lo que pasa con el nacionalismo ahora.

Indica que los que murieron en la cárcel durante el franquismo fueron proletarios, no los políticos que recibieron tres puñetazos y estuvieron unos días en la cárcel. Y estos proletarios no figuran en la historia.

Señala el camino claro seguido desde Carlistas, pasando por franquistas y hasta los nacionalistas.

Más sobre Mind over mass media

Arcadi Espada sigue con los coletazos con el artículo de Pinker.

Y de paso deja el link a este ingenioso vídeo:

Pena de muerte

Es lamentable que siga existiendo la pena de muerte, incluso en un país democrático y avanzado como EEUU se sigue ejecutando a presos.

Sin entrar en valoraciones sobre si el preso en cuestión merece o no morir, lo que está claro es que nadie tiene derecho a quitarle la vida a otro ser humano mediante la aplicación de la pena de muerte, y menos un Estado que quiere aplicar justicia. No se puede pretender erradicar el crimen perpetrando otro.

Estoy muy de acuerdo con esto que dice Amnistía Internacional:

"Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos sin excepción. La pena capital es la negación más extrema de los derechos humanos. Consiste en el homicidio premeditado a sangre fría de un ser humano a manos del Estado y en nombre de la justicia. Viola el derecho a la vida que proclama la Declaración Universal de Derechos Humanos. Es el castigo más cruel, inhumano y degradante".

A lo que sí tiene derecho la sociedad es a protegerse, por lo tanto se debe alejar de la sociedad a las personas peligrosas con penas duras e incluso con la cadena perpetua.

Entrevista a Frederick Sheehan

Entrevista a Frederick Sheehan, en la que habla de la crisis económica mundial y la responsabilidad en la misma de Alan Greenspan y los bancos centrales.


ENTREVISTA:

Frederick Sheehan es uno de los mayores expertos sobre Alan Greenspan, el ex presidente del banco central más poderoso del mundo, la Reserva Federal de EEUU (FED).

Sus obras son buena prueba de ello: es coautor de Greenspan’s Bubbles: The Age of Ignorance at the Federal Reserve, y en su último libro, Panderer to Power: The True Story of How Alan Greenspan Enriched Wall Street and Left a Legacy of Recession, disecciona en profundidad la personalidad y la política monetaria del otrora conocido Maestro.

En una entrevista exclusiva con Libertad Digital, Sheehan disecciona a Greenspan y a su sucesor, Ben Bernanke, actual presidente de la FED.

Pregunta (P): Greenspan ha negado cualquier responsabilidad en la generación de la actual crisis. ¿Fue Greenspan quien generó la burbuja financiera e inmobiliaria?

Respuesta (R): Sí, la culpa de la crisis es de Alan Greenspan. Sus declaraciones son, simplemente, un modo de auto exculparse. Él fue quien fijó el tipo de interés durante dos décadas; fue Greenspan quien expandió el dinero y el crédito hasta tal punto que fue a parar hacia actividades a las que nunca debería haber ido; él preparó el escenario para lo que ha explotado durante el mandato de su sucesor, Ben Bernanke, que, por cierto, tampoco ha ayudado mucho.

P: Entonces, ¿cómo pudo llegar a tener tan buena reputación y crédito entre los expertos, hasta el punto de calificarle como el Maestro?

R: Podría haber varias razones, pero pienso que una de ellas es que el dinero llegó a ser tan importante durante este período que todo el mundo necesitaba agarrarse a algo para convencerse de que todo el sistema no era sólo un milagro. Y ese algo era creer que Greenspan era, realmente, el Maestro, el que se encargaría de solucionar los problemas en caso de que aparecieran.

Fíjese en la credibilidad que tiene hoy Bernanke. Su caso es ilustrativo. No debería tener ninguna credibilidad -no entiende el funcionamiento de los mercados-, pero sí la tiene. Todo el mundo lo cita cuando habla, independientemente de lo que diga, tal y como sucedía con Greenspan.

P: Greenspan dejó claro en su artículo Oro y Libertad Económica (1966) que era un gran defensor del Patrón Oro. ¿Cambió de opinión durante sus años como presidente de la FED?

R: Ese artículo es un excelente análisis sobre el funcionamiento del Patrón Oro. ¿Qué creía entonces? No lo sé, en esa época estaba bajo la tutela de Ayn Rand. Quizás lo escribió porque ella se lo pidió. Quizás estaba tratando de complacerla. Él siempre ha tratado de complacer a todo el mundo, y ha sido muy bueno en eso. Tiene gran talento para conseguir que la gente se sienta cómoda con él.

En el libro [Panderer to Power] recojo citas de Greenspan de los años 50, 60 y 70, en las que se observa cómo ha defendido cosas contradictorias a lo largo del tiempo. Depende de qué es lo que quisiera conseguir en ese momento.

Por ejemplo, Greenspan dijo en los 90, en una reunión de la Federal Open Market Committee (Comisión Federal del Mercado Abierto) a puerta cerrada, que si el precio de los activos sube demasiado la gente se comporta de forma terrible. Comprendía a la perfección las burbujas de activos.

P: Se suele decir que Greenspan era un ejemplo de liberal debido, precisamente, a la influencia de Ayn Rand, pero muchos liberales lo niegan. ¿Cuál era su opinión hacia el libre mercado? ¿Creía realmente en el laissez-faire?

R: No creo que entendiera a Rand. He leído lo que algunos han dicho sobre Greenspan y su relación con Rand. Por ejemplo, uno de sus más cercanos seguidores, Nathaniel Branden, dijo en la biografía de Ayn Rand que ella no sabía realmente lo que pensaba Alan. Cuando Rand hacía alguna argumentación Greenspan siempre contestaba: Oh, Ayn, ¡eso es fantástico!

Greenspan podía defender los mercados, pero también la regulación. En realidad, Greenspan podía defender lo que hiciera falta en cada momento.

P: ¿Es realmente necesaria la existencia de un banco central?

R: Creo que los bancos centrales han causado muchos más perjuicios que beneficios. Ya sea en Estados Unidos o en Europa, los excesos monetarios y crediticios nos han arrastrado a todos, y el mal crédito ha afectado a los principales bancos.

O bien los bancos centrales no entendían lo que estaba pasando o, simplemente, no hicieron nada para evitarlo. Cualquiera que sea el caso, creo que han hecho mucho más mal que bien, y que estaríamos mejor sin un banco central.

P: ¿Qué es exactamente la inflación? ¿Cuáles son sus efectos sobre la población americana? ¿Puede la inflación beneficiar a los más acaudalados de Wall Street mientras perjudica a la clase media?

R: Oh, sí. La Reserva Federal y los bancos centrales actúan con la idea de que la inflación es sólo inflación de precios de los bienes de consumo. Friedman y Schwartz sostienen algo similar en su libro sobre la historia monetaria de EEUU.

A lo largo de los años, dentro de la FED ha habido algunas voces críticas que han dicho que no sólo debía prestarse atención a la inflación de precios, sino también al precio de los activos. Hasta que un día Greenspan quiso cerrar el tema y salió diciendo que, tras haberlo pensado mucho, sólo debemos centrarnos en la inflación de precios. Tras ese día no hubo más discusión. Pero, realmente, la inflación debe tener en cuenta el precio de los bienes y de los activos.

En lo que respecta a los bancos, lo que hacen es expandir papel, y lo hacen desde el abandono del patrón oro-dólar en los 70. Entonces había algo menos de 1 billón de bonos en dólares (deuda pública, empresarial…) en todo el mundo. Cuando escribí mi libro esa cifra estaba alrededor de los 45 billones. Se ha multiplicado exponencialmente.

La gente que está apalancada a través de prácticas financieras y, sobre todo, los bancos, que pueden apalancarse enormemente, ganan dinero y salen beneficiados de todo esto.

P: ¿Es la política monetaria actual de Bernanke diferente a la de Greenspan?

R: Bernanke está aplicando una política monetaria aún más expansiva que Greenspan. Tiene los tipos de interés cerca del 0%, y ha abierto todas esas líneas de crédito nuevas para el sistema bancario que, en mi opinión, son ilegales.

Bernanke y Paulson [ex secretario del Tesoro de EEUU] aterrorizaron al Congreso y a los americanos. Por eso consiguieron salirse con la suya y aprobar todas estas medidas de la FED. Pienso que podría volver a suceder algo parecido con Obama y Geithner [actual secretario del Tesoro]. Si quisieran aprobar otro plan de rescate bancario masivo asustarían al Congreso -que no tiene mucha idea-, y lo volverían a hacer.

P: ¿Qué opina de la actual política monetaria de Bernanke?

R: Bernanke actúa guiado por su tesis doctoral, centrada en cómo se podría haber evitado la Gran Depresión, y su receta es la creación de dinero y la inyección masiva de liquidez hacia el sistema bancario. Sin embargo, desgraciadamente, no sabe nada sobre los años 20, no se da cuenta que los bancos estaban sobreendeudados.

Por eso sigue aumentando la cantidad de dinero, y seguirá haciéndolo hasta el punto en el que los bonos americanos a 10 años suban del 3% al 6%. No cambiará su política. Mantendrá los tipos de interés cerca del 0%. Quizá los suba un cuarto de punto, como mucho, pero continuará creando dinero hasta que tengamos inflación.

Era mentira por Arcadi Espada

Arcadi Espada pone las cosas en su sitio. ¿Y si nunca fuimos lo que nos vendían?


ARTÍCULO:

Entre la muerte de Franco y la mitad de los años ochenta los españoles vivieron en una recesión permanente. Durante más de una década el crecimiento fue nulo o pura basura. Y creo que hasta algún padre rompedor le puso Crisis a su hija. El toque de clarín, al menos en mi memoria, lo dio Carlos Solchaga con aquel «¡Enriqueceos!», una convocatoria triunfal que tal vez no sea ajena a algunas de las cosas que ahora suceden. Hasta aquel momento la crisis había sido consustancial al ser de España. La transición fue una dichosa experiencia de autoestima; pero se proyectaba sobre un paraje de notoria insuficiencia. Se vivía en crisis y por eso la crisis —enorme— no era noticia, salvo alguna reconversión gigantesca o alguna expropiación llamativa. Pero lentamente las cosas cambiaron: la euforia del 92, con los Juegos Olímpicos y el AVE sevillano; la llamada «autopía» socialista: donde el cemento de las carreteras combatía la desvertebración nacionalista; y por último, ya en plena orgía, aquel «Y ahora por Francia», célebre frase pronunciada por el presidente Zapatero, después del anuncio (más o menos veraz) de que habíamos superado la renta per cápita de Italia.

De esa frase hace sólo dos años. ¡Dos años! Fue pronunciada por el presidente en la televisión pública. No me parece una exageración decir que España era entonces un país alegre y confiado. La confianza no provenía del presidente, en el que los españoles siempre confiaron con moderación. Era un estado de ánimo: poco informado y frívolo, pero perceptible. Ciertamente no habían desaparecido algunas anomalías. Por ejemplo, era el único lugar de Europa donde una banda de asesinos liquidaba a alguien por sus ideas. Y es verdad, también, que en la estricta economía algunos datos inquietantes: la burbuja inmobiliaria (de la que siempre se hablaba para ponerle un pero a la felicidad) o la irritante lentitud de la incorporación a la revolución digital. Pero España ya no era, en sí misma, una crisis.

De los números que día a día se procesan en esta grandiosa pira de la Economía, del Periodismo y de la Política, donde ya no importa nombrar hoy primer ministro a Keynes y mañana a Hayek (y eso que los provectos políticos y analistas del establishment aún no utilizan el multitasking digital que tan estúpidos nos hace según los Jeremías: ¡lo que pasará cuando esos analógicos dirijan el mundo con sus iPads!, en la pira, digo, se queman unos números españoles especialmente perturbadores. Se trata de los casi 600.000 millones de euros que bancos, empresas, administraciones y particulares deben a los bancos europeos. La deuda supone más de un 350% del PIB español y ha crecido en esta última década alrededor de un 90%.

La versión española de la crisis está en esos números. Y no es lo más grave lo que suponen técnicamente. La importancia afecta a la moral colectiva: a la comprobación estupefacta de que, en realidad, nunca fuimos otros.

L.A. LAKERS vs Boston CELTICS Finales NBA 2010 7º partido

LAKERS campeones.

Kobe Bryant elegido MVP de las finales por segunda vez consecutiva.

Pau Gasol destacadísimo en las finales. En tres años en LAKERS, tres finales y dos títulos.

Phil Jackson consigue el título 11 como entrenador.

El partido fue muy tenso con muchos errores en los tiros, pero LAKERS sentenció en un último cuarto espectacular, tanto en ataque como en defensa. Gasol muy batallador (19 reb), Kobe fallón pero también mentalizado en la importancia del rebote (15 reb), y Artest ayudando en la anotación (20 pts).

Por su parte de los CELTICS jugaron muy duro en defensa, especialmente con Gasol, pero no fueron capaces de controlar el rebote, y por ahí se les fue el partido.

Creo que la NBA debe revisar los arbitrajes si quiere que el espectáculo sea algo más fino. Aunque para un fanático del baloncesto como yo lo de ayer fue maravilloso, lucha, calidad, dureza, canastas espectaculares, triples finales para apretar el marcador, etc.

Lo disfruté en directo por primera vez en muchos años. Sigo las finales desde el año 1988 y este séptimo partido ha sido de lo más emocionante que he vivido.

El año que viene más y con LAKERS luchando por el título seguro.