Víctimas, 1 de febrero: Alfredo Díez Marcos, José Gómez Martiñán, José Gómez Trillo, Antonio Marín Gamero, José Antonio Martínez Pérez-Castillo y Victorino Villamor González

Libertad Digital.



El 1 de febrero de 1980 fueron asesinados en Ispáster (Vizcaya) seis guardias civiles destinados en Lekeitio y Ondarroa, algunos de ellos muy jóvenes y recién salidos de la Academia de Valdemoro. Los seis agentes asesinados eran originarios de diferentes provincias españolas: ALFREDO DÍEZ MARCOS (de Zamora), JOSÉ GÓMEZ MARTIÑÁN (de Cádiz), JOSÉ GÓMEZ TRILLO (de Valencia),ANTONIO MARÍN GAMERO (de Badajoz), JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ PÉREZ-CASTILLO (de Almería) yVICTORINO VILLAMOR GONZÁLEZ (de Burgos).
Las víctimas eran miembros de un convoy formado por dos Land Rover de la Guardia Civil, con tres guardias civiles cada uno, y vehículos de la fábrica de armas Esperanza y Cia. en los que viajaban técnicos de la empresa y se transportaba el armamento. Varias veces a la semana el convoy hacía el recorrido entre Marquina y la playa de Laga, donde probaban, para su homologación, los morteros de la fábrica vizcaína. La misión de los guardias civiles era dar protección y escoltar a los trabajadores de la fábrica y el material que transportaban.
Aquel viernes 1 de febrero salieron en torno a las 7:30 horas de la fábrica Esperanza y Cia., en Marquina. La salida fue observada por varios terroristas que, adelantando al convoy, se reunieron con otros miembros de la banda en el kilómetro 53 de la carretera, en las cercanías de Ispáster. Hacia las 8:15, en una zona de curvas que obligó a reducir la velocidad, les tendieron la emboscada mortal. El primer vehículo, en el que viajaban los técnicos de la empresa, pasó sin ninguna incidencia, pero los dos Land Rover de la Guardia Civil fueron atacados con fusiles de asalto, metralletas y granadas de mano. Se hicieron más de un centenar de disparos. Para asegurarse de que ningún guardia civil sobrevivía, tras el ataque varios terroristas se acercaron a los vehículos y arrojaron una granada de mano en el interior del primer Land Rover. Cuando quisieron repetir lo mismo con el segundo, la granada hizo explosión antes de que los asesinos tuvieran tiempo de alejarse, por lo que dos de ellos (Gregorio Olabarría Bengoa y Javier Gorrotxategui Argote) resultaron gravemente heridos, falleciendo poco después.
Un número indeterminado de etarras (entre 8 y 11) participaron en el atentado de Ispáster. En 1984 la Audiencia Nacional condenó a Jaime Rementería Beotegui por su cooperación en las labores de ejecución del atentado. En prisión desde agosto de 1983, salió en libertad en enero de 2004. También fue condenado por proporcionar la información necesaria para cometer el atentado Francisco Esquisabel Echevarría. Detenido en octubre de 1980, salió en libertad en agosto de 2002, tras cumplir 22 años de prisión. Entre los etarras que presuntamente participaron se encontraba José Luis Ansola Larrañaga, alias Peio el Viejo, que fue puesto en libertad en junio de 1999 al ser absuelto por falta de pruebas y no tener otras causas pendientes. El fiscal jefe de la Audiencia, Eduardo Fungairiño, y la Asociación de Víctimas del Terrorismo, en cambio, solicitaron un total de 174 años de cárcel para Peio el Viejo en calidad de autor por cooperación necesaria de seis delitos de asesinato cometidos en el atentado de Ispáster. La sentencia recoge los hechos probados de las sentencias anteriores en las que se condenó por estos mismos hechos a otros etarras, y precisa que el grupo de etarras liberados (a sueldo de la organización) que intervinieron en la acción estaba integrado por Rekalde, Gregorio Olabarria y Francisco Javier Gorrotxategi, estos dos últimos fallecidos al estallarles sendas granadas de mano, y por otras personas todavía no juzgadas. Entre estas personas no juzgadas estaría Alfonso Echegaray Achirica, que fue deportado por Francia, primero a Ecuador (en julio de 1985) y posteriormente a Santo Tomé y Príncipe. En marzo de 2011figuraba, junto a otros treinta y tres etarras, en la lista negra de terroristas que elabora y actualiza el Departamento de Estado de los EEUU.

Alfredo Díez Marcos era natural de Fermoselle (Zamora) y tenía 25 años. Estaba casado con María del Cármen Gómez y tenía un hijo de nueve meses.




José Gómez Martiñán nació el 7 de agosto de 1955 en Algeciras (Cádiz), por lo que tenía 24 años cuando fue asesinado. Ingresó en la Guardia Civil el 9 de septiembre de 1978 y sólo pudo prestar dos años de servicio en el Cuerpo. Estaba casado y no tenía hijos. A sus funerales celebrados en Tarifa acudieron cerca de cuatro mil personas.  En noviembre de 2008, la junta de gobierno del Ayuntamiento de Algeciras, presidida por el alcalde Tomás Herrera, acordó dedicarle una calle de la ciudad.
José Gómez Trillo tenía 30 años y era natural de Xirivella (Valencia). Estaba casado y tenía un hijo, el primero de los 35 huérfanos que ETA ha dejado en la Comunidad Valenciana.



Antonio Marín Gamero, natural de Oliva de la Frontera (Badajoz), tenía 27 años, estaba casado y era padre de dos hijos. ETA nunca ha cometido un atentado en Extremadura, pero entre sus víctimas hay 53 extremeños, la mitad guardias civiles como Antonio, asesinados por la banda en atentados en el País Vasco, Cataluña y Madrid.

José Antonio Martínez Pérez-Castillo era natural de Oria (Almería) y tenía 26 años. Los padres y un hermano menor del agente fallecido se desplazaron hasta Basauri donde tuvieron lugar los funerales presididos por el ministro de Interior. La muerte del joven agente fue sentida profundamente en la provincia de Almería, de manera especial en la comarca del Almanzora donde vivía toda su familia. José Antonio estaba soltero y llevaba tres años en la Guardia Civil (se cumplieron el día de su asesinato).
Victorino Villamor González nació en Quecedo de Valdivielso (Burgos) en 1938. Estaba soltero y tenía 41 años cuando fue asesinado. A sus funerales celebrados el 3 de febrero se desplazó gente de toda la comarca del valle de Valdivielso.

Cuba: La triste realidad del cubano de a pie



Deuda Pública

Xavier Sala i Martí.


Una falacia que corre por los medios de comunicación y los blogs de expertos es que España NO tiene un problema de deuda pública porque (a) la deuda pública en relación con el PIB es menor que la de otros países de Europa (cerca del 70% del PIB) y (b) la deuda pública es solo el 33% de la deuda total española, el resto es deuda privada. Ambos argumentos son falsos.

La deuda pública es grande o pequeña en relación a la capacidad de pagarla. Se ha puesto de moda poner la deuda en relación al PIB. El PIB es la cantidad de euros que se consiguen generar en España en un año (euros/año) mientras que la deuda está en unidades de euros por lo que la Deuda/PIB está en unidades de años. Es decir, Deuda/PIB es la cantidad de años que se tardaría en pagar toda la deuda si el gobierno español dedicara TODO EL DINERO QUE GANAN TODOS LOS ESPAÑOLES a pagar la deuda. 70% quiere decir que si el gobierno fuera capaz de usurpar todo el dinero que ganan todos los españoles, tardaría el 70% de un año en pagar sus deudas. Un dato totalmente no informativo dado que el gobierno español no puede utilizar el todo el dinero que ganan los españoles a pagar la deuda. El gobierno español puede utilizar el dinero que ingresa él. Del mismo modo, que la deuda pública sea mayoritariamente privada también es no informativo porque la mayoría del PIB también es del sector privado.

La pregunta es, la deuda del estado español es alta o baja EN RELACIÓN A LA CAPACIDAD DEL ESTADO ESPAÑOL DE PODER PAGARLA. Y la capacidad de pagarla depende de los ingresos que tiene el estado y de los gastos que ya tiene comprometidos. Para poder pagar, pues, el estado debería ser capaz de generar más ingresos que gastos (es decir, debería tener superávits fiscales). Justo antes de empezar la crisis, España tenía leve superávit fiscal. Pero las cosas se complicaron en 2008-2009: la caída de la recaudación debido a la incompetencia del estado a la hora de recaudar lo que se debe, la subida de los subsidios de paro debido a la nefasta regulación laboral y las absurdas políticas keynesianas de estímulos fiscales llevadas a cabo por el gobierno de Zapatero (plan renove, plan E, cheques bebé, etc), conllevaron un déficit de cerca del 11% del PIB. Los enormes sacrificios en forma de recortes y subidas de impuestos solo han conseguido rebajar el déficit al 8% del PIB (el PSOE decía que lo habían rebajado al 6% pero eso ha resultado ser mentira). La nueva recesión en la que parece que entró España en el último trimestre de 2011 parece que no permitirá reducir el déficit el 4,4% como estaba proyectado. Es decir, España tiene serias dificultades para generar superávits y, por lo tanto, serias dificultades para poder pagar sus deudas. La deuda pública es, pues, demasiado alta en relación a la capacidad de pagar por mucho que se diga que el ratio deuda/PIB es menor que en Alemania o Estados Unidos.

Además, no hay que olvidar que el estado español tiene una deuda pública latente que todavía no está contabilizada y que es la que ocasiona grandes incertidumbres en los mercados financieros: la deuda bancaria. Todo el mundo espera que el gobierno, con su absurda tendencia a rescatar bancos y cajas, va a acabar poniendo dinero público para evitar la quiebra de alguna ex-caja importante como Caixa Catalunya o Caja Madrid (transformadas ahora en Catalunya Caixa y Bankia respectivamente).

Finalmente, a todo esto hay que unir dos elementos de largo plazo. El primero es el de las pensiones. Los primeros ciudadanos del baby boom ya se acercan a los 65 años y un vasto número de trabajadores se va a jubilar en los próximos años. Eso hace que las probabilidades de mantener superávits a largo plazo sean todavía más ínfimas. El segundo es el de la competitividad. Nada de eso sería un problema si la economía española creciera a un ritmo sano del 4 o 5%: el crecimiento reducirá las necesidades de financiar desempleados y aumentará la recaudación fiscal. El problema es que, de momento, no se están sentando las bases de ese crecimiento ya que no se están promoviendo políticas de aumento de la productividad con la absurda y temeraria excusa de que no van a tener efecto hasta el largo plazo. La crisis empezó en 2007. Hace ya cinco años. Si se hubieran tomado medidas entonces, las que tardan cinco años en tener efecto ya estarían dando sus frutos. Como no se hizo entonces, España sigue sufriendo una crisis de deuda pública.

Visual 4

The Atlantic.




















Estoy parado, ¿qué hago con mi tiempo?

Luis Garicano.



(Floren Felgueroso estudiaba hace poco el uso del tiempo de los parados y  nos contaba  que solo un 4-5% de los demandantes de empleo con ESO o menos estaban recibiendo “formación no reglada“ (la que no lleva a un  título académico).  Este blog de fin de semana,  un poco inusual ( en la línea de otro en fin de semana que trataba de argumentar que estudiar idiomas no es tan difícil ), trata de hacer sugerencias, apuntando a conocimientos  y sitios de internet GRATIS, sobre las mejores formas de utilizar el tiempo en el paro. ) 
Empieza por coger esa tele de pantalla plana y alta definición  tan preciosa que tienes y esa  consola tan adictiva que cuesta un ojo de la cara  y tira ambas a la basura.  No hay tiempo que perder. Hay muchas cosas que puedes  aprender, gratis para cualquiera que tenga disponible conexión de internet, que te harán mucho más empleable.
Nunca en la historia de la humanidad ha habido tanto conocimiento literalmente al alcance de la mano. Un nivel de conocimiento que puede completamente cambiar las perspectivas vitales de cualquiera de nosotros, que cuesta decenas de miles de euros en las mejores universidades del planeta, se puede adquirir y disfrutar, gratis. Con tal tesoro a un click de distancia, sería imperdonable tener por ejemplo 23 años, terminar la carrera, y dedicar los días a levantarse tarde, quedar con los amigos, tomar copas, y hacer como que todo volverá a su cauce. Todo no va a volver a su cauce, de hecho nada va a volver a su cauce, sin que nosotros lo empujemos; no hay cauce, el cauce lo hacemos nosotros, como decía ese poema (Caminante, son tus huellas/ el camino y nada más; Caminante, no hay camino/se hace camino al andar”), que debería servir de lema universal en estos tiempos revueltos.
Os doy algunos ejemplos favoritos, todos ellos creo que espectaculares:
  1. Aprender alemán: Resulta que Deutsche Welle ha puesto un espectacular grupo de cursos online ¡gratis! De acuerdo con Slate, son entretenidos, divertidos y se aprende mucho. Slate recomienda “Deutsch: Warum nicht?”
  2. Harvard ha puesto varios cursos gratis online. El de la civilización China está muy recomendado, con dos profesores extraordinarios y 37 horas de clase. Otros cursos en Harvard también son interesantes, por ejemplo Bits, el curso sobre la revolución de la información, y creo que el de Computer Sience tiene una pinta espectacular.
  3. El sitio de MIT es aún más completo – tiene 2000 cursos. Por ejemplo, en electrical engineering han puesto toda la carrera online. Se puede aprender contabilidad, informática, programación, mates, lo que uno quiera… Los cursos son un poco irregulares—no todos tienen video, pero en general están muy, muy bien. (Samuel Bentolila, bien informado como antiguo alumno,  me cuenta queMIT  va a empezar a dar diplomas a distancia online y a dar un paso bastante grande adelante en online learning a partir de la primavera, MITx.)
  4. Las matemáticas son probablemente la parte más difícil del saber para adquirir sólo, y la más importante. Hay un sitio simplemente asombroso en la web, que se llama la Khan Academy. Son videos de 9-10 minutos de longitud en los que se explica en cada video, con sencillez y claridad, un concepto matemático o una forma de resolver problemas. Los miles de videos(2.700) han sido todos hechos ¡por la misma persona!, Sal Kahn, un tipo muy brillante que estaba intentado enseñar mates a su sobrinita por YouTube y descubrió que esto de rebobinar y poder ver lo que uno quisiera era una maravilla. Luego Bill Gates contó en una charla que él lo usaba para practicar matemáticas con su hija, y a partir de ahí la explosión.Podéis ver la historia aquí. Ahora tiene muchas otras cosas que no son matemáticas, pero yo creo que el sitio es realmente bueno para matemáticas.
  5. Hay multitud de recursos baratos y gratis para aprender programación, quizás la habilidad más importante (después de leer y escribir bien, claro) en el mundo actual (desde hacer macros en Excel o páginas Web en html, hasta usar SPSS. Stata o Mathematica, a todo el mundo le va a hacer falta una capacidad al menos básica de programar). Hay muchísimos recursos online para empezar, y también tradicionales. Para Python por ejemplo yo he comprado Hello World para hacerlo con mi hijo Pieter (ya os contaré como nos va, pero de momento ha servido de incentivo para que él aprenda con entusiasmo a escribir a máquina, también gratis claro, que hay miles de juegos y cursos online, ya que es el requisito que he puesto para enseñarle a programar) pero hay muchos otros recursos que son gratis y cubren todo el territorio.
  6. Muchas otras universidades tienen materiales interesantes, diapositivas, notas, etc. en lo que a vosotros os interese. Por ejemplo, nuestro colega Jesús Fernández-Villaverde tiene un precioso curso de historia mundial, que es para aprender y gozar, junto con más durillos cursos de Macro, todos disponibles online.
En fin, no hay excusa para estarse mano sobre mano. Aprender abre miles de puertas que uno  no puede a priori ni imaginar. Increíblemente, las mejores universidades del mundo, en las que estudiar vale más de $40,000 al año, en las que cada curso vale $6,000, ponen sus materiales, gratis, online.
¡Ah!  Una cosa más: el IPad es una plataforma excelente para esto, si lo tenéis. Puedes bajar cursos (hay un app llamada IPAD U) y verlos en el tren o en el bus o donde te apetezca.
Todos estos conocimientos pueden ser inmediatamente útiles. Incluso en los peores momentos del paro se crean miles de puestos de trabajo. Un ejemplo: tras la adquisición de Hochtief por ACS ,  ¿cuántos ingenieros de caminos imagináis que hay en ACS (la matriz), o en toda España que saben Alemán y pueden interactuar con los ejecutivos alemanes, o leer los memos internos sin traductor?  En ACS, y lo se directamente por un alto directivo, unos poquitos. Y con la expansión de Zara en China, y la importancia que China va a tener en nuestra economía y en la mundial en las próximas décadas, ¿cuántos españoles saben mandarín? ¿Y cuántos saben algo sobre China?
Venga, ¿a qué esperas para tirar la tele a la basura?

Flores de madera

Yoani Sánchez.


La celda de castigo es estrecha, tiene un metro y medio de ancho por dos de largo, hace frío y ni siquiera hay una manta para cubrirse. Por el hueco que sirve como excusado, a ras de suelo, sale de vez en cuando una rata y mira con curiosidad al hombre que yace acurrucado. Afuera se escuchan gritos, ruidos metálicos y el barullo general de la prisión de Aguadores, una de las más temidas del oriente cubano. Esta escena, común en nuestro sistema penitenciario, volvió a repetirse a principios de enero y tuvo como protagonista a un joven de 31 años. Se llamaba Wilman Villar Mendoza y fue detenido el 14 de noviembre de 2011 mientras participaba en una protesta antigubernamental por las calles de Contramaestre, su pueblo natal. En imágenes difundidas con posterioridad a su fallecimiento, se le ve a la cabeza de un grupo portando la bandera cubana, mientras los atónitos transeúntes no saben si sumarse o reprimir a los manifestantes. Probablemente los recuerdos de aquella marcha pasaron una y otra vez por su cabeza mientras temblaba entre las húmedas paredes del calabozo, pero eso nunca podremos confirmarlo. Porque de aquel lugar solo salió -ya moribundo- en dirección al hospital y finalmente hacia una tumba en el cementerio.


Villar Mendoza, el preso que recién falleció a consecuencia de una huelga de hambre, se ganaba la vida haciendo trabajos de carpintería y albañilería. Su especialidad eran esas espigadas y hermosas flores de madera que los turistas compran para llevarse como recuerdo de esta isla. Un tallo y seis pétalos tallados con la paciencia de quien sabe que el tiempo en Cuba no vale mucho, que los minutos no lo harán ni más próspero ni más feliz. Le daba forma a un trozo de cedro, por horas y horas, rumiando así parte de esa frustración que entre los jóvenes de provincia es siempre mayor. En septiembre de 2011 esa misma inconformidad social lo llevaría a formar parte del grupo opositor Unión Patriótica de Cuba. Para la propaganda oficial se trataba de un delincuente común que incluso había golpeado "brutalmente" a su esposa en julio del año pasado. Pero demasiados testimonios -incluyendo el de su propia mujer- apuntan a que tales insultos solo tratan de matar su imagen una vez fallecido su cuerpo.

En Cuba -al decir de un amigo- "nadie sabe el pasado que le aguarda", pues los antecedentes penales de los ciudadanos están determinados también por su comportamiento político. Al no existir una separación de poderes que independice el aparato judicial de la rama partidista, los considerandos de corte ideológico influyen en el prontuario criminal de cada cual. Se ha sabido de generales que han disparado contra sus amantes, ministros sorprendidos en desfalcos millonarios e hijos de papá enrolados en diversos delitos, que jamás han sido llevados ante un tribunal. Pero cuando se trata de un opositor, basta que haya comprado una bolsa de leche en el mercado negro, peleado con su mujer o aparcado mal el auto para ser tenido como culpable. El Código Penal no incluye ninguna figura por "delito político", de manera que los incómodos son juzgados siempre por terceras causas. Justamente eso le ocurrió a Wilman Villar Mendoza, quien se resistió a un arresto policial el 7 de julio de 2011 después de un incidente doméstico. "Casualmente" solo sería procesado por esta causa cuatro meses después, cuando participó en una protesta contra el Gobierno. Al apresarlo, un oficial le gritó frente a varios testigos: "ahora sí te vamos a desaparecer", y así lo hicieron.

La práctica de hacer pasar por criminales a los activistas no es nada novedosa. En febrero de 2010, cuando Orlando Zapata Tamayo murió después de 85 días sin probar alimentos, el propio Raúl Castro afirmó públicamente que se trataba de un delincuente común. Olvidaba entonces que siete años antes, en el libro Los disidentes, hecho por periodistas oficialistas para justificar los encarcelamientos de la primavera negra,aparecía referido Zapata Tamayo con foto, nombre y dos apellidos. Juguetear con la historia y reacomodarla tiende a crear esas contradicciones... puesto que ningún Gobierno ha podido predecir nunca "el futuro que le aguarda".

Afortunadamente un prontuario delictivo no puede explicar todas las actitudes que un hombre llega a asumir en su vida. Presentar a Villar Mendoza solo como un marido colérico que golpeaba a su esposa no aclara entonces por qué se dejó morir sin probar alimentos. Acusarlo de preso común pretende reforzar esa idea tan maniquea de que en Cuba no hay personas decentes, patriotas y respetuosas de las leyes que además estén en contra del Gobierno. De ahí la catarata de insultos que ha llovido sobre la memoria del fallecido y el interés oficial de hacer pasar su activismo cívico como una forma de "limpiar" algún historial delictivo. Un reciente editorial del periódico Granma llega a asegurar que tampoco existió la huelga de hambre. No explica, sin embargo, cómo alguien de 31 años se deterioró tan rápidamente en dos meses de encierro hasta el punto de morir en un hospital por "fallo multiorgánico". Existe además el testimonio de familiares y amigos que visitaron a Villar Mendoza en la cárcel para convencerlo de que volviera comer, pero sin lograr que él dejara de repetir "¡Libertad o muerte!" Como desmentido a la versión oficial, aparecen también los innumerables reportes del ayuno que desde mediados de diciembre aparecieron en medios noticiosos del exilio y en las cuentas de Twitter de activistas locales. Internet muestra lo que la prensa cubana esconde.

Según la declaración de Maritza Pelegrino, su esposo dejó de alimentarse el propio 24 de noviembre cuando fue condenado a cuatro años de privación de libertad. Interrumpió la huelga el 23 de diciembre porque sus carceleros le hicieron creer que estaría en la lista de los presos indultados por el general Raúl Castro. Pero regresó a la inanición seis días después, al comprobar que todas aquellas promesas eran simples mentiras, sucios ardides. Amarrado y desnudo lo pusieron entonces en la celda de castigo donde contrajo la neumonía que lo mataría. Llegó al hospital el 13 de enero y los doctores advirtieron a la familia que solo un milagro podría salvarlo. Menos de una semana después ya no respiraba.

A Wilman Villar lo mató la tardía intervención médica y la negligencia de quienes debieron velar por él en la prisión. Acabó con su vida un sistema que ha cortado todos los caminos pacíficos, cívicos y electorales para que los ciudadanos influyan en el derrotero nacional. Lo convirtió en cadáver un aparato judicial plagado de irregularidades y de preferencias de corte ideológico, donde un opositor político es tenido por culpable de cualquier delito con pocas posibilidades de probar lo contrario. No fue solo la falta de comida o de agua la que provocó el triste desenlace del 19 de enero pasado, sino el tener que usar el cuerpo como plaza pública de indignación, en una isla donde protestar está prohibido. Al morir, Wilman Villar Mendoza tenía dos hijas, de cinco y siete años. Su madre todavía no sabe cómo explicarles lo ocurrido.

 Yoani Sánchez es periodista cubana y autora del blog Generación Y. © Yoani Sánchez / bgagency-Milán.

La gran convergencia

Xavier Sala i Martí.


Cada vez ha más gente, desde los indignados hasta profesores de economía pasando por políticos de todo tipo, que se quejan de que la globalización y la economía de mercado ultraliberal y desregulada hacen que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres, más pobres. Dada esta situación crecientemente injusta, piden una mayor intervención del sector público, una reducción de las libertades económicas y más impuestos para los ricos.

De entrada, hay que decir que es cierto que algunas zonas del mundo están inmersas en una recesión económica: muy en particular, lo están los de la periferia de Europa: Grecia, Italia, España, Portugal e Irlanda. Pero antes de dar las culpas de la crisis al capitalismo liberal, si analizamos por qué estos países están crisis, veremos que todos los países mencionados tienen problemas con su deuda pública (repito, público!). Durante demasiado tiempo los gobiernos se han dedicado a gastar más de lo que se tiene generando déficits insostenibles o a salvar instituciones financieras privadas que se han arruinado. Es decir, sus problemas surgen de la intervención equivocada o excesiva del sector público y no de la falta de sector público. Es muy curioso que haya gente que, señalando a Europa, pida más intervención estatal cuando los problemas europeos los ha causado el propio estado.


Lo que ya no es tan cierto, sin embargo, es que la globalización y la economía de mercado hayan hecho que la pobreza y las desigualdades de renta en el mundo sean cada día mayores. ¡Al contrario! Desde que el hombre inventó la agricultura, ahora hace 10.000 años, hasta al principio de la revolución industrial en 1760, el 99,9% de la población de todos los países del mundo vivía en el umbral de la subsistencia. ¡Sí! Había césares, reyes, conquistadores o burócratas chinos inmensamente ricos, pero el 99,99% de los ciudadanos eran agricultores que trabajaban de sol a sol y que a duras penas podían comer, vestirse y tener una casa donde dormir. Fíjense si vivían cerca de la subsistencia que, cuando había una mala cosecha, la mitad de la población moría de hambre. Por lo tanto, durante miles de años no sólo la mayoría de la población era pobre sino que las desigualdades en el mundo eran muy pequeñas: todo el mundo era igual y pobre. Igual de pobre.


Pero hacia 1760 llegaron la revolución industrial y el capitalismo. Primero en Inglaterra y Holanda. Después en los Estados Unidos y el Norte de Europa. Siguieron  Japón y el Sur de Europa. Entre 1760 y los 1960, las familias trabajadoras de lo que hoy conocemos como los países ricos de la OCDE, aumentaron el nivel de vida hasta el punto de poder comprar cosas que los reyes más ricos de épocas anteriores no podían no soñar: desde el agua corriente en casa hasta la electricidad, pasando por la pasta de dientes, teléfonos móviles, anticonceptivos, docenas de piezas de ropa o cenas en restaurantes chinos, japoneses o italianos. La economía de mercado representó un milagro sin precedentes para la mayoría de los 1.000 millones de ciudadanos de estos países.


El resto del mundo, sin embargo, quedaba atrás y las desigualdades los 1.000 millones de personas cada vez más ricas y los 6.000 millones que permanecían igual de pobres eran cada vez mayores. Pero entre 1950 y 1960 se despertó Asia. Primero fueron los pequeños dragones exportadores de Hong Kong, Singapur, Taiwán y Korea del Sud. Poca gente. Pero en 1975 muere Mao Tse Tung y China (con sus 1.300 millones de ciudadanos) abandona el marxismo maoísta para adoptar el capitalismo de mercado. Poco después, la India (1.200 millones) abandona el socialismo de planificación y también introduce los mercados. Indonesia, Malasia y el resto de países asiáticos, empiezan su proceso de crecimiento. Finalmente, a partir de 1995, África subsahariana, con 700 millones de habitantes, también ha empezado a desarrollarse ininterrumpidamente y ya a la última década, América Latina ha retornado al camino del crecimiento que abandonó durante la crisis de la deuda de los 80.


De repente, los 6.000 millones de ciudadanos que viven en países pobres empiezan a desarrollarse. Este proceso de crecimiento ha hecho que, contrariamente a la percepción general, la pobreza en el mundo esté cayendo a un ritmo como nunca se había visto. Es más, está haciendo que la distancia entre los ricos y los pobres no sólo no esté aumentando sino que esté disminuyendo de manera significativa y por primera vez a la historia.


¿Por qué dicen, pues, los indignados y los intelectuales que los apoyan que las desigualdades son cada vez mayores? La explicación es que sólo se fijan en las desigualdades dentro de sus países. Y es cierto que dentro de los Estados Unidos, la distancia entre los ricos y los pobres ha aumentado. También lo han hecho las distancias entre los españoles ricos y los pobres y entre los chinos ricos y los chinos pobres.
Pero cuando uno trata de estimar las desigualdades en el mundo global, no sólo hay que mirar las distancias entre los americanos ricos y los pobres y las diferencias entre chinos ricos y pobres. También hay que tener cuenta la distancia entre chinos y norteamericanos. Utilizando jerga económica: no solo hay que tener en cuenta las desigualdades “dentro de los países” sino también “entre países¨. ¡Y las distancias entre países están cayendo rapidísimamente hasta el punto de compensar las mayores desigualdades dentro de países!
El fenómeno económico más importante de los últimos 30 años ha sido la exposición de los 6.000 millones de ciudadanos más pobres que vivían en países socialistas planificados o subdesarrollados a las fuerzas del mercado. No es ninguna sorpresa ver que la consecuencia ha sido la reducción de la pobreza en el mundo y una igualación de los niveles de vida en el planeta tierra, un proceso que la historia acabará calificando como la gran convergencia.