Víctimas, 5 de marzo: Miguel Ángel Raya Aguilar, Joaquín Ramos Gómez, José Luis Raimundo Moya y Aureliano Rodríguez Arenas

Libertad Digital.



A las 20:00 horas del 5 de marzo de 1978, dos policías nacionales resultaron muertos y tres heridos -uno de ellos de extrema gravedad- al ser ametrallado el Jeep que ocupaban por dos o tres terroristas de ETA. Los fallecidos eranMIGUEL ÁNGEL RAYA AGUILAR y JOAQUÍN RAMOS GÓMEZ
El atentado ocurrió en el barrio de Zaramaga, de Vitoria, cuando un vehículo de la Policía, ocupado por un cabo y tres policías, se detuvo frente a la entrada del matadero municipal, en la calle de los Reyes de Navarra. Ahí otros dos agentes, que estaban de patrulla, se introdujeron en el vehículo oficial para informar de los avatares de la ronda. En ese momento dos o tres individuos salieron de una cabina telefónica próxima y vaciaron sus ametralladoras contra los agentes. 
Media hora antes, los terroristas habían robado un coche a punta de pistola en Aizcorbe (Navarra). El propietario del vehículo presentó la denuncia de sustracción del mismo en la comisaría hacia las ocho y veinte de la noche, minutos después de que se produjera el atentado contra el Jeep de la policía.
Los pistoleros de ETA aparcaron el coche a pocos metros de una cabina telefónica situada frente al lugar donde, minutos más tarde, se detendría el Jeep de la Policía para recibir el parte de la pareja que realizaba la patrulla en aquella zona. Todo hace pensar que dos o tres de los jóvenes se dirigieron a pie desde el coche hasta la cabina telefónica, en donde debieron esperar la llegada del Jeep. A las ocho de la noche llegó el vehículo policial y aparcó en un rellano existente frente a la puerta del matadero municipal. A los pocos minutos llegaron los dos policías que se introdujeron en el Jeep para informar de las novedades a sus compañeros. En ese momento los dos terroristas que se dirigieron hacia el vehículo, situado al otro lado de la calle, abriendo fuego con varias ráfagas de fusil ametrallador. El Jeep resultó alcanzado por 52 impactos de bala y se usaron dos cargadores de treinta proyectiles.
La mayoría de los impactos dieron de lleno la zona central del vehículo, hiriendo al chófer y a los cuatro policías que ocupaban los asientos de la parte posterior. Únicamente el cabo, situado en el asiento junto al conductor, resultó ileso. Todo parece indicar que los policías que ocupaban el Jeep fueron sorprendidos, no teniendo tiempo para repeler la agresión desde el interior del vehículo. En medio de la confusión que produjeron los disparos, los etarras montaron en su coche alejándose a gran velocidad del lugar, en dirección a la calle Vitoria. Tras dejar abandonado el vehículo a la salida hacia Bilbao, los asesinos siguieron su huída a pie. 
El conductor del vehículo, el policía nacional Miguel Ángel Raya Aguilar, era natural de Huelma (Jaén). Tenía 26 años cuando sufrió el atentado que le costó la vida. Consiguió salir del Jeep ametrallado, pero se desplomó junto a la rueda delantera.
Joaquín Ramos Gómez, era natural de Sevilla. Casado, tenía 26 años cuando fue asesinado. Fue alcanzado por disparos en el tórax, las extremidades y la cabeza, y aunque llegó con vida al Hospital de Santiago, falleció dos horas más tarde mientras era sometido a una intervención quirúrgica.
En el atentado resultó gravemente herido José Vicente Val del Río de 21 años y natural de Burgos. Presentaba heridas de bala en hemitórax, hepigastrio, pared torácica derecha y rotura de bazo -que le fue extirpado- e hígado. Su estado fue calificado por los médicos como de extrema gravedad. Se debatió entre la vida y la muerte durante veinticinco días, falleciendo finalmente el 30 de marzo
Asimismo, resultaron heridos menos graves los policías Armando Doval González, soltero, de veintiún años, natural de Orense, y Santiago del Canto de los Reyes, casado, de veinticuatro años y natural de Jerez de la Frontera. El cabo primero Antonio Barrado Tejada, de veintiséis años, natural de Zarza de Montánchez (Cáceres), resultó ileso.
Un mes después del asesinato, previo secuestro, del ingeniero Ryan, y menos de dos semanas después del 23-F, a las 15:15 horas del 5 de marzo de 1981, ETA asesinaba en el barrio bilbaíno de Deusto al comisario de policía JOSÉ LUIS RAIMUNDO MOYA. Un etarra, que se había bajado de un vehículo en el que había otros dos terroristas, se dirigió a él y le disparó a bocajarro un tiro en la nuca cuando se dirigía a pie a su domicilio en la calle Blas de Otero, donde vivía con su hermano y su cuñada.
Varias personas acudieron al lugar con intención de prestar auxilio al herido que fue atendido de urgencia por personal del ambulatorio de la Seguridad Social de Deusto. Con un "hilo" de vida fue trasladado en una ambulancia al servicio de urgencia del Hospital de Basurto, donde fallecería una hora después, a las cuatro y media de la tarde, mientras era intervenido quirúrgicamente. La herida era mortal y el parte médico confirmaba esta apreciación: "Impacto de arma de fuego con orificio de entrada a nivel occipital y salida a nivel frontoparietal izquierdo, con pérdida de masa encefálica".
El presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, y el presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaikoetxea, se trasladaron esa misma tarde a Bilbao en un viaje relámpago para visitar la capilla ardiente instalada en la Jefatura Superior de Policía de Bilbao.
Una hora después del atentado Txiki Benegas, secretario general del PSOE en el País Vasco, declaraba a los medios informativos: "ETA militar, con esta acción, se sitúa objetivamente con los golpistas que quieren acabar con la democracia y la libertad. ETA pretende acabar con el proceso autonómico vasco y provocar un estado de excepción en Euskadi". La banda terrorista reivindicó el atentado al día siguiente mediante llamada a la redacción de Egin.
En 1988 fueron condenados por este asesinato Francisco Javier Echevarría González y Joseba Koldobika Artola Ibarreche.
José Luis Raimundo Moya, de 57 años de edad, estaba soltero. Natural de Izurzun (Navarra). Licenciado en Derecho y diplomado en Medicina y Cirugía, también había realizado cursos de Criminología. En 1944 ingresó en el Cuerpo Superior de Policía. Según sus compañeros era un demócrata, votante del partido socialista y defensor de las instituciones vascas. Además, estaba considerado un profesional muy preparado y había publicado varios libros. Era comisario jefe de la Comisaría del distrito de Santiago en Bilbao.
El 05 de marzo de 1990 fallecía el teniente de navío retirado AURELIANO RODRÍGUEZ ARENAS, que había recibido dos tiros en la cabeza cuatro días antes en San Sebastián. 
El atentado fue cometido por dos jóvenes a las 22:45 horas del 1 de marzo de 1990. Los pistoleros huyeron a pie. Según fuentes del Gobierno Civil de Guipúzcoa, en el lugar del atentado se encontraron dos casquillos de bala.
El atentado se produjo en la calle de Julio Urquijo, del barrio donostiarra de Bidebieta, cerca del inmueble en el que residía el militar desde hacía varios años. Los dos etarras, de entre 20 y 25 años, efectuaron varios disparos contra el teniente de navío, uno de los cuales le alcanzó en la cara produciéndole pérdida de masa encefálica. Desde la medianoche el militar herido fue intervenido quirúrgicamente en la Residencia Sanitaria Nuestra Señora de Aránzazu, donde fue trasladado en estado muy grave por miembros de DYA. Estuvo cuatro días en coma, falleciendo el 5 de marzo.
Los tres primeros bloques de la calle en la que se produjo el atentado eran viviendas de oficiales de la Marina. El miedo impedía a los vecinos comentar cualquier aspecto sobre el atentado. "Tenemos miedo. Estamos hechos polvo", indicó una de las vecinas, familiar de un militar.
Cinco años antes, a escasos metros de donde se produjo el atentado contra Aureliano, la organización terrorista ETA ametralló a los ocupantes de un vehículo dedicado al transporte de oficiales de Marina. Dos personas fallecieron en esa acción terrorista.
Era el segundo atentado mortal de 1990, tras el asesinato el 30 de enero del policía nacional José Ignacio Pérez Álvarez, mediante una bicicleta bomba. Sin embargo, la banda asesina había emprendido una intensa campaña de envíos de cartas y paquetes bomba. En esos días recibieron paquetes bombas, entre otros, María del Pilar Fernández Ruiz, funcionaria de correos que sufrió heridas de gravedad, perdiendo un ojo (el paquete originariamente fue enviado a un funcionario de prisiones, pero fue devuelto a la sucursal de correos donde trabajaba María Pilar); Fernando de Mateo Lage, presidente de la Audiencia Nacional, que perdió las manos y un ojo; a Francisco Albarracín Grech, teniente en la reserva de Valencia, y el fiscal Eduardo Fungairiño, que no sufrió heridas al ser desactivado el paquete por su escolta. Las cuatro cartas bombas, fueron enviadas entre el 24 y 26 de febrero por la misma persona, que las depositó en los buzones del Palacio de Comunicaciones en la plaza de Cibeles de Madrid. 
Aureliano Rodríguez Arenas tenía 65 años. Estaba jubilado desde agosto de 1989, cuando pasó a la reserva. Ejerció dos décadas como celador mayor de la Armada. Aunque natural de Córdoba, llevaba treinta años viviendo en San Sebastián. Estaba casado y tenía tres hijos, de entre veinticinco y treinta años.

¿Régimen improductivo?— ¡salida!

Ernesto García Díaz.

LA HABANA, Cuba, febrero, www.cubanet.org -Antes del castrismo, la Cuba republicana estuvo caracterizada por una economía floreciente. El país era agroexportador de azúcar, tabaco, café, carnes, frutas, bebidas, etc. Mientras que en la primera década de gobierno comunista,  su economía fue destruida y convertida en compradora neta de alimentos, llegando hasta la actualidad ha importar sobre el 80%  del consumo alimento a su población de poco más de 11 millones de habitantes.
A ello se le puede agregar, que en los sucesivos años de régimen totalitario pese a las generosas —y mentirosas— promesas iníciales de Castro y de Guevara, se estatalizó más del 80% de la tierra agrícola, se nacionalizaron las agroindustrias de alimentos, comenzando un periodo de deterioro y desmantelamiento de la base alimentaria. Lo que a grandes rasgos, ha sido el fruto de medio siglo de dificultades y privaciones en el terreno económico.
No podemos olvidar lo que ha sucedido con otros muchos regímenes llamados “progresistas” que, con el propósito de controlar mejor a sus súbditos, han aplicado la política de estatalización, “socialismo”, dirección burocrática de la agricultura y conversión de los campesinos en meros peones agrícolas.
Países como la Rusia soviética, China, Etiopía, Angola, Mozambique, Vietnam, Corea, Laos, Camboya, (ahora llamada Kampuchea) han sufrido hambrunas espantosas, con millones de muertos, y todo ello “gracias” a sus modelos de “socialismo”. Si Cuba ha escapado a tan aterrador destino es posiblemente debido a la extraordinaria bondad del clima y a la cuantiosa ayuda recibida, primero de la URSS y ahora de la China y la Venezuela chavista.
Esta lamentable situación al parecer no podrá ser cambiada por el decadente régimen totalitario. Los castristas para aliviar las penurias alimentarias de muchos cubanos, entregaron cerca de 1millon 387mil 936 hectáreas de tierra en usufructo, las que tan solo se aprovechan al 65%, según declaraciones de Gustavo Rodriguez Rollero, ministro de la Agricultura;  y  ampliaron el trabajo por cuenta propia con carencias de recursos que les permita extender la calidad de sus servicios. Medidas que fueron vistas con grandes perspectivas, pero no impidieron el aumento del costo de los servicios y alimentos en más del 25% con respecto al año 2011.
Por el estado de hechos y la improductividad agraria del régimen comunista,  no temeríamos en la necesidad de hacer, no ya una nueva reforma agraria, sino incluso de una verdadera revolución agraria…que posibilite una efectiva transformación de la agricultura, dirigida a:
-Proscribir el latifundio estatal, legitimado por la Constitución de 1976, nunca jamás visto en la historia de la República, creado como resultado de las políticas aplicadas por el gobierno comunista.
-Entregar todas las tierras en propiedad a los usufructuarios. Así como disponer la libre transmisión de la tierra por actos intervivos o mortis causa. Esto evitaría actos de amiguismo y negocios ilícitos en medio de la corrupción imperante. Tampoco se excluiría las ventas mediante celebración de subastas públicas.
-Aplicar el principio de que la tierra pertenezca a quien la trabaja. Esta aspiración debe convertir a Cuba en un país de propietarios, mediante lo cual la generalidad de las tierras labrantías sea propiedad de los campesinos, ya sea individual o colectiva.
-Formar verdaderas cooperativas privadas. En la actualidad no lo son, ya que están sometidas al mangoneo que ejerce el Partido Comunista, en el ejercicio de su irritante privilegio constitucional de ser “la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado”.
-Desmontar el sistema de acopios imperante. En ese terreno, las empresas estatales han demostrado hasta la saciedad su absoluta ineficiencia. Incluso el diario Granma y otros órganos de la prensa oficialista publican informaciones y quejas sobre cosechas podridas en el campo, impagos escandalosos, producciones impuestas por decreto, tarifas ridículas para los pagos que se realizan a los campesinos, que no se corresponden con los precios elevadísimos de venta al consumidor.
-Establecer la libre contratación. O sea: que habría que eliminar el virtual monopolio estatal en la comercialización de los productos agrícolas y agropecuarios que existe en la actualidad. En el agro, al igual que en otras ramas de la economía deben imperar las leyes del mercado y la libertad empresarial.
-Estimular la producción de materias primas para las industrias nacionales. Ejemplo más obvio: la caña destinada para la zafra. En definitiva, la producción de esos productos debe garantizarse con medios económicos: —Como sucedía antes de la Revolución— que el campesino siembre caña porque esa actividad le resulte rentable y provechosa, no porque un órgano del Estado le impuso la obligación de dedicarse a ese cultivo.
El cambio de la economía y  la liberalización de la propiedad serán la única salida al régimen improductivo cubano.

El exceso

Arcadi Espada.



El Gobierno tendrá problemas con la calle. La primera razón es su ministro. Solo ha dado pruebas de torpeza: sea sobre el déficit, el futuro de ETA o el exceso policial, todo lo que dice se somete a las pocas horas a su propia, y aún más absurda, rectificación. Es lógico: no hay hombre más descreído que el pastelero.
No son públicas las razones por las que Rajoy eligió a Fernández Díaz. Una costumbre de la barata democracia española es que el presidente no se siente obligado a explicar las razones de sus nombramientos. La experiencia política fundamental del ministro Fernández es la de haber convertido a la sección catalana del PP en un irrelevante apéndice de CiU. Lo que, por cierto, continúa siendo. No es descartable que el presidente Rajoy, hombre también tentado por el dulce, que ya otrora se lo llevó de secretario a varios ministerios como el que que viaja con su dieta a cuestas, lo hubiese elegido para dedicarlo a la panificación del posterrorismo. Y puede que sea una de sus funciones, desde luego; pero nunca será la principal. En primer lugar porque ese tipo de trabajos siempre acaban siendo del presidente del gobierno; y, sobre todo, porque la calle, y por lo tanto el orden civil, se vislumbra como un grave escenario político.
El escenario se prefigura por la casi certeza de que el PSOE va a llorar como un solo hombre en la calle lo que no supo ganar en las urnas, una táctica sentimental recurrente en la izquierda: por eso han sido siempre partidos de lucha y de gobierno. Pero que se produciría incluso sin la complicidad del tahúr. La calle se ha convertido en un grandioso plató. Como en los de su clase, todo está muy preparado: los mismos que provocan las acciones son los que las filman y dan noticia de ellas. Lo llaman periodismo ciudadano y supone un merecido cambio de paradigma: ya no solo los periodistas se hacen pasar por cualquiera sino que cualquiera se hace pasar por periodista. La calle es el contrapeso caliente de la abstracción de las noticias económicas que anegan hoy los periódicos: la calle son las historias que escriben estos días las bebitas en su primera mascletà y que convierten esta Valencia en «una caótica primavera de Praga», mientras anuncian de uno, cosas de los bautismos, que «a sus doce años ya sabe lo que es la injusticia.»
En estas circunstancias españolas el ministerio de Interior es, sobre todo, el ministerio de Comunicación y necesita más que porras eléctricas, electrónicas. Pero necesita, sobre todo, un político que, como su presidente siempre exige y presume, tenga el valor de decir la verdad. De decir, en este caso, que Los sucesos de Valencia han sido un invento de los medios y que ése ha sido el principal exceso.
(El Mundo, 23 de febrero de 2012)

Despite Food, Fuel and Financial Crises, World Bank Reports that Poverty Fell From 2005-2010

Mark Perry.



The Economist -- "The past four years have seen an economic crisis coincide with a food-price spike. That must surely have boosted the number of the world’s poor (especially since food inflation hits the poor hardest)—right? Wrong. New estimates of the numbers of the world’s poor by the World Bank’s Development Research Group show that for the first time ever, poverty—defined as the number and share of people living below $1.25 a day (at 2005 prices)—fell in every region of the world in 2005-08."  See below.


World Bank -- "The number of people in extreme poverty and the poverty rate declined in every region of the developing world during 2005-2008, the first time it ever happened over a three-year monitoring cycle since the World Bank started tracking extreme poverty.

The data released by the World Bank’s Development Research Group show that 22% of the developing world’s population – or 1.29 billion people – lived on $1.25 or less a day in 2008, down from 43% in 1990 and 52% in 1981 (see top chart above). The update draws on 850 household surveys conducted by nearly 130 countries, representing 90% of the developing world’s population. It covers 1981 to 2008, mainly because newer data from low-income countries are either scarce or not comparable with previous estimates, though more recent statistics are available for middle-income countries and a handful of poorer countries to allow preliminary estimates for 2010.

Those preliminary estimates indicate that by 2010 the $1.25-a-day poverty rate fell to less than half of the 1990 rate. That means the developing world has achieved, ahead of time, the United Nation’s first Millennium Development Goal of cutting the 1990 extreme-poverty rate in half by 2015. It also means most countries recovered quickly from the recent food, fuel and financial crises."

VIU.Conferencia de Arcadi Espada sobre Periodismo 3C


Painting a Head Study, Part 3

Terry Strickland.


This was the third session with my oil painting class working on this head study. If you're just now joining in, here is Part 1, and here is Part 2.

Before I began painting I did an oil out using a bit of Res-N-Gel, odorless mineral and linseed oil. This is acouching layer to restore the color to it's wet look and help the previous layer accept the new paint. I only oiled out the area previously painted. 

It seems to be going slowly but I'm spending only about an hour demoing. Then the class has time to paint and I go from easel to easel answering questions.
As I work I try to see in planes, modifying the color subtly as I go. I only worked on the section I thought I would get to that day, the forehead, hairline and eye.
Lyndsey, original reference
For the kind of work I do, I find working from photos is necessary. It has positive points and negative points.

On the positive side:
~The model doesn't move, the artist isn't shifting around so the view doesn't change
~The image is already flattened so there is no translation from 3-D to 2-D
~One can capture a momentary expression that a model cannot hold for hours.
~Model fees are less expensive

On the negative side:
~Because the image is already flattened the painting could look flat.
~If the original photography or print is inferior, there won't be  good or accurate information to work from and the painting could be lacking.
~Working from a photo puts more distant between the artist and the model which some artists find less fulfilling. (Let's face it staring at a print or a computer monitor is not as fun as having a model to interact with)
However, there are things one can do to counteract the few negative aspects of working from photographs.

~Work from life as much as possible. It will help fill in the blanks so to speak when a photo is lacking. That life experience will come out in the paintings.

~Have long and fun photo shoots with the models. I find myself remembering our time together while I'm working on a painting. It's much like remembering an experience you've had when you hear a song or smell a certain scent. Enjoy those sessions and pay your models well as you will most likely get several paintings from each one.

~Paint people you know, then you can stare at them over dinner to figure out that extra little something that's missing in the photos. (My kids and husband love it when I do this)

~Watch people closely and pay attention to how light affects the color of skin, shines through ears and penetrates irises. (People might think you're a creeper but it really pays off in the studio)

~Have models come back in to model a part that needs clarification. (Or use another model, my husband has modeled the hands on several paintings including The Ascent)

~Invest in a good camera and learn how to take the best pictures possible. 

~Use a software program like photoshop to help get the most out of the reference pictures. 

Enjoy, see you for Part 4.

Tear Down These Walls

David Henderson.



Is there some action a government of India could take that would lead the Indian economy to grow like Indonesia's or Egypt's? If so, what, exactly? If not, what is it about the "nature of India" that makes it so? The consequences for human welfare involved in questions like these are simply staggering: Once one starts to think about them, it is hard to think about anything else.
This is a famous quote from University of Chicago economist and Nobel prize winner Robert Lucas. It's so well done that I used it in my bio of Lucas in The Concise Encyclopedia of Economics.
I've been in Chiang Mai, Thailand for a week now, visiting my daughter. Normally, when I visit a relatively poor country, I enjoy the people, do my fun things, and go home. I'm doing all that here and am having a specially good time with my daughter and her boyfriend.
But something has switched for me and I think a large part of the reason is the way Bryan Caplan's thinking on immigration has changed my thinking. As an immigrant myself who, at one time, faced a deportation order from the U.S. government, and as an economist who thought he understood the importance of resources going to their highest-valued use, I've always favored a huge relaxation of the U.S. government's restrictions on immigration. At the same time, though, I've worried about whether the new immigrants would vote away the system that attracted them to the United States in the first place. My solution has been a 20-year residency requirement before one can become a citizen. I still favor that solution.
So I can't point to a particular policy view of mine that has changed. It's more that Bryan Caplan has changed my view of the urgency of immigration reform. It's like the Robert Lucas quote above: Now that I've started thinking about immigration, it's hard to think about anything else, within economic policy, at least. It is pretty clearly the most pro-growth measure the U.S. government could take and the biggest anti-poverty measure.
I've met a lot of fine people in Thailand, mainly young Thais, and I can picture so many of them moving to the United States and tripling their income within a short time by producing the Thai meals and massages that are priced so low here. And, of course, many of those Thais who moved would move to more-professional jobs and would also enrich the Americans they deal with.
It also helps that on this trip I read Robert Guest's Borderless Economics. That book filled in some of the empirical space in my thinking about the benefits of immigration for immigrants themselves, the people of the countries to which they immigrate, and the people of the countries from which they immigrate. So if it seems "politically impossible"* to "tear down these walls" right now, I think Americans would be surprised, mainly pleasantly, by how much more vibrant an already-vibrant United States would become with three or four times the current annual number of new immigrants.
* I put "politically impossible" in quotation marks because that is the title of thefamous monograph (pdf) by my old friend and anti-Apartheid warrior, William H. Hutt.
HT to Bryan Caplan.

December Natural Gas Production Sets New Record

Mark Perry.




Last year ended with another record-setting month for the world's largest natural gas producer, as the U.S. produced all-time record amounts of both gross withdrawals and dry production (consumer-grade gas) in the month of December, according to new data released this week by the Energy Information Administration (see chart above).  The record-setting gross volume in December (2.56 trillion cubic feet) was above its year-earlier level by 7.1%; and the all-time high for monthly dry gas production was 8.2% above last December, and surpassed two trillion cubic feet for only the second month ever.

Over the last five years as unconventional shale gas has become increasingly more available due to advanced extraction techniques (fracking and horizontal drilling), domestic production of natural gas has increased by more than 30%.  Welcome to America's new age of energy abundance with enough natural gas to last well into the 22nd century.  

According to a study by PricewaterhouseCoopers, "Shale Gas: A Renaissance in U.S. Manufacturing?" the global consulting firm predicts that abundant, cheap shale gas will spark a U.S. manufacturing renaissance over the next several years, with the potential to create a million new jobs by 2025 and reduce annual energy costs for American manufacturers by almost $12 billion over the next decade.   

Update: Here's another benefit from the shale revolution: In the last two years, 106 coal plants (319 units) in the U.S. have either closed or are scheduled for pending closing, partly due to abundant shale gas and low natural gas prices.   


¿Democracia genera crecimiento o crecimiento genera democracia?

Xavier Sala i Martín.


El Banco Mundial acaba de publicar un informe sobre el futuro de China: “China 2030: construyendo una sociedad moderna, harmoniosa, creativa y con altos ingresos”. A muchos les ha sorprendido de que en ningún momento se menciona si China debe intentar democratizarse. Aunque supongo que la no-mención de la democracia en el informe refleja más el hecho de que China es un creciente contribuyente financiero a las instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el FMI, la pregunta que algunos periodistas se han hecho es relevante: ¿La democracia (o en general la libertad política) contribuye a generar crecimiento económico?

Desde el punto de vista teórico, no está claro. Milton Friedman (1962) decía que sí. La libertad política demanda más transparencia de los políticos, menos corrupción, menos arbitrariedad a la hora de conceder permisos y contratos y más de todos aquellos aspectos institucionales que son buenos para la economía.
El principal argumento a favor de la democracia es que, a diferencia de la dictadura, permite eliminar a los malos gobernantes. En la vida hay gobernantes buenos y gobernantes malos. Y es muy difícil distinguirlos ex ante. Lo bueno de la democracia es que a los malos los puedes echar mientras que en una dictadura, si tienes la suerte de que el dictador hace cosas buenas para el crecimiento bien, pero si no, estás atrapado para siempre.
Otro argumento a favor de la democracia es que a menudo los dictadores no quieren el crecimiento de la economía sino su beneficio propio (el ejemplo de Marcos en Filipinas con los miles de zapatos de su esposa como muestra, o Mobuto Sese Seko en Zaire, con sus cuentas billonarias de diamantes en Suiza). Los críticos a esa teoría dicen que incluso un político ladrón tiene incentivos a generar crecimiento porque cuanto mayor es el pastel más hay para robar.
Entre los detractores de la democracia están los que dicen que para tomar decisiones hay que tener consensos y mayorías, y la construcción de esos consensos y mayorías a menudo implican decisiones dañinas. Por ejemplo, imaginemos que para tomar una decisión que en principio puede ser buena para el crecimiento se necesitan los votos de los representantes de la región que produce naranjas y ésos no van a votar a favor a no ser que se de un subsidio a las naranjas. Una vez pagados todos los subsidios y todos los sobornos legales, la decisión acaba teniendo un impacto mucho menor. De hecho, esta es la crítica que los indios hacen de su propia democracia cuando se quejan de la desventaja que la India, una democracia, tiene respecto de la China, una dictadura.
Llegamos a la conclusión, pues, de que la teoría no establece una relación clara entre democracia y crecimiento. ¿Y qué dicen los datos? ¿Es verdad que las democracias tienden a crecer más que las dictaduras? La respuesta es que no. Robert Barro escribió una serie de artículos en los noventa donde no encontraba ninguna relación entre democracia y crecimiento. Existen países de alto crecimiento que son dictaduras (China y Singapur serían dos ejemplos) y países de bajo crecimiento que también lo son (Zimbabwe o Uzbequistan). Por otro lado, hay democracias con mucho crecimiento (Korea o Finlandia) y democracias que son un desastre (Grecia o Portugal). Si comparamos todos los países a la vez, llegamos a la conclusión de que el crecimiento no tienen nada que ver con la libertad política.
Lo cual nos debe llevar a la conclusión de que la democracia es deseable. Es decir, se podría montar un argumento en contra de la democracia si ésta fuera perjudicial para el crecimiento. La libertad política, per se, es buena ya que la gente quiere libertad, pero quizá valdría la pena plantearse sacrificar un poco de libertad a cambio de ser un poco más ricos. Esta alternativa existiría si la dictadura fuera garantía de crecimiento. ¡Pero no lo es! La democracia no está positivamente correlacionada con el crecimiento pero tampoco lo está negativamente. Por lo tanto, dado que no es verdad que democracia va a perjudicar la economía y dado que la democracia es buena per se, es siempre mejor tener democracia.
Lo que nos lleva a Aristóteles. Aristóteles decía que un país donde la mayoría de ciudadanos fueran pobres no podía ser una democracia. Para tener libertad política se necesita un cierto nivel de renta porque, según Aristóteles, cuando la gente vive en situación de pobreza extrema, no puede tomar decisiones inteligentes y es víctima de demagogos irresponsables (y no miro a nadie). O dicho de otro modo, a medida que un país se hace rico, la demanda de democracia sube. Este fenómeno (conocido como ley de Lipset (Lipset 1959)) sí es un fenómeno que se observa en los datos: a medida que los países se hacen ricos, se vuelven más democráticos (Barro 1997). España sería un ejemplo de este tipo de países, pero también están el Chile post Pinochet o Korea del Sur, que no fue una democracia hasta que se aprobó la constitución de 1988. Supongo que la explicación es que la democracia debe ser defendida por los ciudadanos. Sin un apoyo masivo de gente que quiere libertad política es muy difícil que la democracia sea permanente y sin una gran cantidad de gente que no es pobre (lo que hoy diríamos, sin una gran clase media) es difícil que la democracia se perpetúe.
De aquí se derivan dos conclusiones interesantes. La primera es que intentar introducir desde fuera una democracia en un país pobres no va a funcionar. De hecho, sabemos que no funciona porque eso es lo que hicimos en África al independizarse. En 1960, la mayor parte de África era democrática. Quince años más tarde, no quedaba en África más que un puñado de países libres. Del mismo modo, el intento burdo de los Estados Unidos por instaurar una democracia en Iraq o Afganistán está condenada al fracaso.
La segunda conclusión es que el miedo a que China, ese país que todo el mundo piensa que se va a convertir en la nueva gran potencia económica mundial a mediados del siglo XXI, el miedo, repito a que el líder mundial sea una dictadura que no respeta los derechos humanos, es un miedo real... pero no tan real como muchos imaginan. China no será la primera potencia mundial (si es que lo acaba siendo) hasta dentro de varias décadas. Pero es que además, si sigue creciendo, la presión por tener libertad política, la presión por convertirse en democracia será tan grande que, yo apuesto a que cuando llegue el momento de liderar el mundo, China será una democracia.